Nuestros Responsables

P. José Fuentes Cano
Fundador

Como comunidad Misionera de Cristo Pastor, nos alegramos por la presencia y el acompañamiento de nuestro querido Padre Fundador, el P. José Fuentes Cano, al cual consideramos un autentica amigo, hermano y padre. Nació un 22 de febrero de 1961 en Blanca, España, siendo el mayor de dos hermanas. Sus padres, (+) don José Fuentes Box y Candelaria Cano Rojo, fueron pilares fundamentales en su vida, inculcándole la nobleza y la entrega constante en el servicio a los demás.

Su primera experiencia educativa fue en el Colegio «La Milagrosa» durante su etapa preescolar. Dirigido por las Hermanas de la Caridad, fue el lugar donde se preparó para recibir la Primera Comunión, la cual tuvo lugar el 23 de mayo de 1968.

Después de completar sus estudios primarios, sintiendo desde muy temprano la llamada del Señor a una vida de entrega en el sacerdocio, decidió responder ingresando al Seminario Menor «San José» de Murcia a los 15 años, en 1976. Recibió el sacramento de la confirmación el 1 de junio de 1976.

Posteriormente, continuó su formación en el Seminario de «San Fulgencio» en Granada, donde se preparó para ser ordenado sacerdote. Tuvo el deseo de recibir la ordenación en su pueblo natal, Blanca, rodeado de sus seres queridos. Este deseo se hizo realidad el 7 de septiembre de 1986, a la edad de 25 años, cuando el Obispo de la diócesis, Mons. Javier Azagra Labiano, le confirió el sacramento del orden.

Durante sus primeros años de servicio, lleno de ilusión desempeñó un gran trabajo pastoral en la diócesis de Cartagena, tanto como cooperador en la Parroquia «La Purísima» en El Palmar, como en el Seminario Menor «San José». Sin embargo, sentía que el Señor lo estaba preparando para caminos inesperados.

Fue en octubre de 1991 después de algunas experiencias misioneras en Bolivia, cuando comenzó su labor hacia los demás en la parroquia de «Jesús Obrero» en El Alto, Bolivia, ciudad donde continúa su labor misionera hasta el día de hoy. En El Alto, se dedicó a un extenso trabajo social en guarderías, centros de promoción humana, unidades educativas, centros de salud, entre otros. También llevó a cabo una importante labor de evangelización tanto en la parroquia como en la diócesis de El Alto, siempre acompañado por su gran compañera de camino, la Hermana Evelyn Bernales Fuentes.

El abundante trabajo pastoral de ambos misioneros despertó vocaciones en varios jóvenes. Con la guía del Espíritu Santo y en diálogo con los obispos, surgió la comunidad de Salesianas Misioneras y la Comunidad Misionera de Cristo Pastor, comunidades hermanas que desde su consagración buscan responder a Dios desde la vivencia comunitaria y el trabajo misionero.

En la actualidad, ambas comunidades siguen el camino trazado por nuestros queridos responsables, desempeñando un servicio misionero en distintos lugares y misiones, con un único objetivo: que “Dios sea Todo en todos”.

P. José Fuentes Cano
Fundador

Como comunidad Misionera de Cristo Pastor, nos alegramos por la presencia y el acompañamiento de nuestro querido Padre Fundador, el P. José Fuentes Cano, al cual consideramos un autentica amigo, hermano y padre. Nació un 22 de febrero de 1961 en Blanca, España, siendo el mayor de dos hermanas. Sus padres, (+) don José Fuentes Box y Candelaria Cano Rojo, fueron pilares fundamentales en su vida, inculcándole la nobleza y la entrega constante en el servicio a los demás.

Su primera experiencia educativa fue en el Colegio «La Milagrosa» durante su etapa preescolar. Dirigido por las Hermanas de la Caridad, fue el lugar donde se preparó para recibir la Primera Comunión, la cual tuvo lugar el 23 de mayo de 1968.

Después de completar sus estudios primarios, sintiendo desde muy temprano la llamada del Señor a una vida de entrega en el sacerdocio, decidió responder ingresando al Seminario Menor «San José» de Murcia a los 15 años, en 1976. Recibió el sacramento de la confirmación el 1 de junio de 1976.

Posteriormente, continuó su formación en el Seminario de «San Fulgencio» en Granada, donde se preparó para ser ordenado sacerdote. Tuvo el deseo de recibir la ordenación en su pueblo natal, Blanca, rodeado de sus seres queridos. Este deseo se hizo realidad el 7 de septiembre de 1986, a la edad de 25 años, cuando el Obispo de la diócesis, Mons. Javier Azagra Labiano, le confirió el sacramento del orden.

Durante sus primeros años de servicio, lleno de ilusión desempeñó un gran trabajo pastoral en la diócesis de Cartagena, tanto como cooperador en la Parroquia «La Purísima» en El Palmar, como en el Seminario Menor «San José». Sin embargo, sentía que el Señor lo estaba preparando para caminos inesperados.

Fue en octubre de 1991 después de algunas experiencias misioneras en Bolivia, cuando comenzó su labor hacia los demás en la parroquia de «Jesús Obrero» en El Alto, Bolivia, ciudad donde continúa su labor misionera hasta el día de hoy. En El Alto, se dedicó a un extenso trabajo social en guarderías, centros de promoción humana, unidades educativas, centros de salud, entre otros. También llevó a cabo una importante labor de evangelización tanto en la parroquia como en la diócesis de El Alto, siempre acompañado por su gran compañera de camino, la Hermana Evelyn Bernales Fuentes.

El abundante trabajo pastoral de ambos misioneros despertó vocaciones en varios jóvenes. Con la guía del Espíritu Santo y en diálogo con los obispos, surgió la comunidad de Salesianas Misioneras y la Comunidad Misionera de Cristo Pastor, comunidades hermanas que desde su consagración buscan responder a Dios desde la vivencia comunitaria y el trabajo misionero.

En la actualidad, ambas comunidades siguen el camino trazado por nuestros queridos responsables, desempeñando un servicio misionero en distintos lugares y misiones, con un único objetivo: que “Dios sea Todo en todos”.

Hna. Evelyn Bernales Fuentes Fundadora

Como comunidad Misionera de Cristo Pastor, agradecemos a Dios por la vida de nuestra querida fundadora, por su gran testimonio y constante entrega a cada uno de nosotros y de las hermanas Salesianas Misioneras. La Hermana Evelyn del Carmen Bernales Fuentes nació el 24 de mayo de 1967 en la comuna de Puente Alto en Santiago de Chile. A los 9 años, junto con su familia, se trasladó al Norte de Chile, a Iquique.

La vida de la Hermana Evelyn sin duda floreció a medida que crecía. Ella es fruto de un matrimonio fiel y entregado, de unos padres que supieron transmitir el amor de Dios desde lo sencillo, desde el valor por la familia y desde la unidad. Es hija de don Marino Bernales y de doña Aurelia Fuentes, que en paz descansen. Este bello matrimonio tuvo seis hijos, un varón y cinco mujeres, y Evelyn fue la quinta hija.

Desde niña, Evelyn fue una buscadora del amor y una incansable servidora de los demás. Fue una joven de bien que tomó su Primera Comunión en la Parroquia de Don Bosco y luego participó activamente en la Parroquia San José (ambas parroquias de Iquique), liderando varios grupos juveniles. En su juventud, estudió Contabilidad en el Centro de Estudios «El Comercial», en medio de un ambiente sano, fraterno y comunitario, graduándose de esta institución en 1980.

Evelyn vivió felizmente su vida familiar, de estudiante y de trabajo, combinándola con las actividades pastorales que tanto le apasionan. Como fiel devota de la Virgen del Carmen, en el poblado de «La Tirana» (una tierra con gran devoción a la Virgen), sintió un fuerte llamado a entregar su vida radicalmente a Dios en la vida consagrada.

Lo que nuestra querida Evelyn nunca imaginó es que su vida daría tanto fruto. Su testimonio de vida es un ejemplo para muchísimas personas, una vida que habla de amor, entrega y esperanza. Evelyn ingresó a la vida consagrada con tan solo 19 años, haciendo un proceso inicial junto a las hermanas en la población de Pica, en el norte de Chile, para luego continuar su formación en España. Después de varios años en la península Ibérica, fue trasladada a Bolivia, específicamente a la ciudad de El Alto, y esta experiencia marcó un antes y un después en su vida.

Evelyn, con toda la fuerza de su juventud, vivió apasionadamente su consagración. En este hermoso país de Bolivia, construyó grandes amistades y sin duda la presencia del Padre José Fuentes Cano marcó su camino. Juntos, teniendo a Dios como horizonte, se convirtieron en sembradores de esperanza. Son muchos los proyectos que desarrollaron juntos, todo en busca del bien de los demás, promoviendo la vida, apoyándola y acompañándola desde lo sencillo, potenciando los dones que Dios pone a nuestro alcance.

A lo largo de este hermoso servicio de entrega, la Hermana Evelyn fue enviada a la ciudad de Cochabamba para asumir nuevos desafíos, entre ellos la formación de las vocaciones emergentes de la iglesia. Estas vocaciones también florecieron gracias a su intenso trabajo pastoral con los jóvenes en la Parroquia Jesús Obrero (El Alto), donde el Padre José Fuentes sigue siendo el párroco hasta el día de hoy.

Unos pocos años después, a la hna. Evelyn se le presentó un nuevo desafío al escuchar el clamor y las voces de los jóvenes que se unían. Surgió algo nuevo, lo que hoy conocemos como la Comunidad de Salesianas Misioneras y la Comunidad Misionera de Cristo Pastor. En este proceso, Evelyn se puso al servicio de la Iglesia junto con sus pastores y bajo la guía del Espíritu Santo, quien sin duda fue el principal protagonista de todo lo que se vivió. Desde su pasión y fidelidad en su consagración, se sintió responsable de responder a este clamor de los jóvenes por amor a la Iglesia y a Dios. Con profunda gratitud y cariño por todo lo vivido a lo largo de su vida junto a las hermanas, emprende esta nueva etapa en la Iglesia, pero no lo hace sola. Su familia y comunidad caminan con ella y junto a ella, emprendiendo nuevos caminos de esperanza.

Hna. Evelyn Bernales Fuentes Fundadora

Como comunidad Misionera de Cristo Pastor, agradecemos a Dios por la vida de nuestra querida fundadora, por su gran testimonio y constante entrega a cada uno de nosotros y de las hermanas Salesianas Misioneras. La Hermana Evelyn del Carmen Bernales Fuentes nació el 24 de mayo de 1967 en la comuna de Puente Alto en Santiago de Chile. A los 9 años, junto con su familia, se trasladó al Norte de Chile, a Iquique.

La vida de la Hermana Evelyn sin duda floreció a medida que crecía. Ella es fruto de un matrimonio fiel y entregado, de unos padres que supieron transmitir el amor de Dios desde lo sencillo, desde el valor por la familia y desde la unidad. Es hija de don Marino Bernales y de doña Aurelia Fuentes, que en paz descansen. Este bello matrimonio tuvo seis hijos, un varón y cinco mujeres, y Evelyn fue la quinta hija.

Desde niña, Evelyn fue una buscadora del amor y una incansable servidora de los demás. Fue una joven de bien que tomó su Primera Comunión en la Parroquia de Don Bosco y luego participó activamente en la Parroquia San José (ambas parroquias de Iquique), liderando varios grupos juveniles. En su juventud, estudió Contabilidad en el Centro de Estudios «El Comercial», en medio de un ambiente sano, fraterno y comunitario, graduándose de esta institución en 1980.

Evelyn vivió felizmente su vida familiar, de estudiante y de trabajo, combinándola con las actividades pastorales que tanto le apasionan. Como fiel devota de la Virgen del Carmen, en el poblado de «La Tirana» (una tierra con gran devoción a la Virgen), sintió un fuerte llamado a entregar su vida radicalmente a Dios en la vida consagrada.

Lo que nuestra querida Evelyn nunca imaginó es que su vida daría tanto fruto. Su testimonio de vida es un ejemplo para muchísimas personas, una vida que habla de amor, entrega y esperanza. Evelyn ingresó a la vida consagrada con tan solo 19 años, haciendo un proceso inicial junto a las hermanas en la población de Pica, en el norte de Chile, para luego continuar su formación en España. Después de varios años en la península Ibérica, fue trasladada a Bolivia, específicamente a la ciudad de El Alto, y esta experiencia marcó un antes y un después en su vida.

Evelyn, con toda la fuerza de su juventud, vivió apasionadamente su consagración. En este hermoso país de Bolivia, construyó grandes amistades y sin duda la presencia del Padre José Fuentes Cano marcó su camino. Juntos, teniendo a Dios como horizonte, se convirtieron en sembradores de esperanza. Son muchos los proyectos que desarrollaron juntos, todo en busca del bien de los demás, promoviendo la vida, apoyándola y acompañándola desde lo sencillo, potenciando los dones que Dios pone a nuestro alcance.

A lo largo de este hermoso servicio de entrega, la Hermana Evelyn fue enviada a la ciudad de Cochabamba para asumir nuevos desafíos, entre ellos la formación de las vocaciones emergentes de la iglesia. Estas vocaciones también florecieron gracias a su intenso trabajo pastoral con los jóvenes en la Parroquia Jesús Obrero (El Alto), donde el Padre José Fuentes sigue siendo el párroco hasta el día de hoy.

Unos pocos años después, a la hna. Evelyn se le presentó un nuevo desafío al escuchar el clamor y las voces de los jóvenes que se unían. Surgió algo nuevo, lo que hoy conocemos como la Comunidad de Salesianas Misioneras y la Comunidad Misionera de Cristo Pastor. En este proceso, Evelyn se puso al servicio de la Iglesia junto con sus pastores y bajo la guía del Espíritu Santo, quien sin duda fue el principal protagonista de todo lo que se vivió. Desde su pasión y fidelidad en su consagración, se sintió responsable de responder a este clamor de los jóvenes por amor a la Iglesia y a Dios. Con profunda gratitud y cariño por todo lo vivido a lo largo de su vida junto a las hermanas, emprende esta nueva etapa en la Iglesia, pero no lo hace sola. Su familia y comunidad caminan con ella y junto a ella, emprendiendo nuevos caminos de esperanza.

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